El éxito de una camada no solo depende de los lechones, sino de cómo manejamos a la madre durante y después del parto. Una cerda sana, descansada y bien alimentada es la mejor garantía para un destete exitoso. En este artículo, repasamos los puntos clave que todo porcicultor debe vigilar en la sala de maternidad.
1. El Ambiente Post-Parto: Limpieza y Temperatura
La sala de maternidad debe ser un santuario de higiene. La cerda, tras el esfuerzo del parto, queda expuesta a infecciones.
Higiene: Retira la placenta y los desechos del parto de inmediato para evitar la proliferación de bacterias.
Temperatura diferenciada: Recuerda que la cerda necesita frescura (entre 18°C y 20°C), mientras que los lechones recién nacidos necesitan calor (alrededor de 32°C). Asegúrate de que los lechones tengan su propia fuente de calor (lámpara o nido) para que no busquen el calor de la madre y corran riesgo de aplastamiento.
2. Monitoreo de la Temperatura Corporal de la Cerda
La fiebre es el primer síntoma de alerta en la maternidad. Es normal que la temperatura de la cerda suba ligeramente durante el parto, pero no debe superar los 39.5°C en las horas siguientes.
Una temperatura más alta suele ser señal de infecciones como la mastitis o la metritis, que pueden cortar la producción de leche y poner en riesgo a toda la camada.
3. Estimulación del Consumo de Agua y Alimento
La producción de leche exige una cantidad enorme de energía y líquidos. Dependiendo de las Razas Porcinas de tu granja, el consumo de energía puede variar.
Agua a voluntad: La cerda lactante necesita beber entre 15 y 30 litros de agua al día. Verifica que el chupón o bebedero tenga un flujo mínimo de 2 a 3 litros por minuto. Si el flujo es lento, la cerda se cansará de chupar y no beberá lo suficiente, disminuyendo la leche.
Alimentación progresiva: El primer día post-parto ofrece poco alimento para evitar problemas de digestión o estreñimiento. Ve aumentando la ración de forma gradual día a día hasta llegar al consumo máximo permitido por su tamaño y número de lechones. Para más detalles sobre el cuidado general, consulta nuestra sección de Manejo Porcícola.
4. Vigilancia de las Mamas y la Producción de Leche
Realiza una palpación suave de las glándulas mamarias. Deben estar blandas y templadas. Si notas alguna teta dura, inflamada, excesivamente caliente o enrojecida, actúa rápido, ya que los lechones asignados a esa mama comenzarán a perder peso rápidamente.
