El éxito económico en la etapa de engorde depende de dar el alimento correcto en el momento exacto. Dividir el ciclo de engorde por fases permite cubrir las necesidades nutricionales del cerdo sin desperdiciar nutrientes ni dinero, optimizando la rentabilidad de la granja.
1. Fase de Iniciación (Pre-cebo)
Objetivo: Adaptar el sistema digestivo del lechón tras el destete.
Manejo: Se utiliza un alimento de alta digestibilidad, rico en proteínas y energía. Esta etapa es ideal para desarrollar su potencial de crecimiento esquelético y muscular temprano, sentando las bases de un animal sano.
2. Fase de Desarrollo (Crecimiento)
Objetivo: Potenciar la formación de tejido muscular magro.
Manejo: Los cerdos en esta etapa tienen una altísima eficiencia para convertir el alimento en carne. El balance de aminoácidos (como la lisina) es crítico para asegurar que desarrollen lomos y jamones pesados de alta calidad comercial.
3. Fase de Finalización (Acabado)
Objetivo: Lograr el peso óptimo de mercado controlando el exceso de grasa.
Manejo: En esta fase final, el enfoque cambia hacia el mantenimiento y la terminación de la canal. Es fundamental ajustar la densidad energética para evitar el depósito excesivo de grasa dorsal, garantizando un producto final magro y atractivo para el mercado.



